
El sector HORECA enfrenta un nuevo escenario regulatorio tras la propuesta de ampliación de plazos para la adecuación ambiental impulsada por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur). La medida busca facilitar el cumplimiento de la normativa vigente, pero también pone en evidencia que una parte importante de establecimientos aún no ha regularizado su situación.
El proceso de adecuación implica que hoteles y restaurantes implementen instrumentos de gestión ambiental, requisito indispensable para operar dentro del marco legal. Esta exigencia cobra mayor relevancia en un contexto donde los estándares ambientales no solo responden a regulación, sino que también influyen en la competitividad y acceso a nuevos mercados.
A pesar de la ampliación de plazos, el avance en el sector sigue siendo desigual, especialmente entre pequeñas y medianas empresas que enfrentan limitaciones técnicas y operativas para completar estos procesos. La falta de adecuación no solo expone a sanciones, sino que también restringe oportunidades de crecimiento, financiamiento y formalización.
En este contexto, el nuevo plazo se presenta como una ventana clave para que los establecimientos aceleren su adaptación, considerando que el cumplimiento ambiental se está consolidando como un factor determinante en la sostenibilidad y continuidad de los negocios dentro de la industria.




