
El 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café, una fecha que encuentra al producto peruano con una creciente presencia en los mercados internacionales. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones de café sin tostar y sin descafeinar alcanzaron 323 millones de dólares, convirtiéndose en el principal producto de las exportaciones agrarias tradicionales del país.
El Perú cuenta con aproximadamente 427.000 hectáreas de café distribuidas en 16 regiones, con San Martín, Cajamarca, Junín, Cusco, Amazonas, Huánuco y Pasco entre las principales zonas productoras. El 85% de los caficultores son pequeños productores que trabajan parcelas de entre una y cinco hectáreas, mientras que las condiciones de altitud, clima, suelos y variedades como Typica, Caturra, Bourbon y Catimor determinan buena parte de los perfiles del grano.
La categoría de cafés especiales representa alrededor del 12% del consumo mundial y tiene un peso creciente en la oferta peruana. Estos cafés se distinguen por su origen, variedad y características sensoriales, con atributos como aroma, acidez y cuerpo; además, alcanzan una puntuación de taza igual o superior a 80 bajo los estándares citados por la Asociación de Cafés Especiales. Perú cuenta también con dos cafés con denominación de origen: Villa Rica y Machu Picchu-Huadquiña.
El posicionamiento internacional se refleja en los resultados obtenidos este año en el XII Concurso Internacional de Cafés Tostados de Origen AVPA París 2026. Cooperativas de Puno obtuvieron dos medallas de oro, cuatro de plata, una de bronce y dos Gourmet, mientras que productores de Sandia, Carabaya y Alto Inambari destacaron con cafés de perfiles frutales, florales, de chocolate y alta acidez.
Para hoteles, restaurantes y cafeterías, este avance fortalece la disponibilidad de cafés de origen y especialidad para construir cartas diferenciadas y experiencias alrededor del producto. La mayor valorización del grano también conecta al sector Horeca con una cadena que involucra producción, beneficio, tostado, barismo y comercialización, en un momento en que el café peruano busca consolidar su presencia tanto en el mercado internacional como en la oferta gastronómica nacional.




